Una de las innumerables discusiones que suscita el tema del Software Libre es el de su carácter, producido fundamentalmente a raíz del privilegio de free, o de open source lo que nos lleva a la discusión respecto de su énfasis, en el sentido del privilegio de la Libertad, como lo pregona Richard Stallman hasta el cansancio, o del privilegio del acceso a su código fuente. Esta discusión no es banal en el sentido de las perspectivas que se abren, ya que privilegiar uno u otro marcará un claro carácter que lo definirá y que aportará una serie de consecuencias no sólo a los usuarios en general sino también a las comunidades de programadores, creadores u otras.
Además de las discusiones en curso, cabe destacar la organización y las metodologías que se abren desde el movimiento del software libre; en este sentido la diferencia la marca la organización en comunidades, no sólo de usuarios que marca no solo una forma de relacionarse sino que permea una forma de producir socialmente, culturalmente y una perspectiva epistémica, vale decir una forma de entender el conocimiento, su producción, distribución e interacciones múltiples que se establecen en un plano de objetividad e interacción ínter subjetiva. Desde este punto de vista y en un sentido estrictamente epistémico cabe preguntarse por el problema que suscita la autoría en el marco de un conocimiento en red y por ende colectivo; de modo que cabe interrogar respecto de lo apropiado de la legislación vigente en el marco del desarrollo del conocimiento y producción en red, ya que dicha producción trasciende al conocimiento constituyéndose como un verdadero ser social transcultural, vale decir que lo que se pone en cuestión es el límite de la propia producción comprendida de manera meramente objetual y por ende mercantilizable. De manera que lo que abre el privilegio de la perspectiva abierta por el movimiento por el Software Libre es justamente la Libertad de la desalienación y de la recuperación soberana del trabajo productivo, vale decir el trabajo trasciende a la ficción del individuo y por ende se hace inaprensible para el Capital, transfigurando al propio mercado mercantil, ya que lo que se establece es un tipo de relación rizomática productora de riqueza liberadora en el propio acto productivo. Si esto es así ¿Qué sentido tiene la propiedad intelectual? ¿Es aplicable a todos los casos posibles, sean digitales o no? Esto se plantea desde la perspectiva de la borradura del límite de lo que sea la propia autoría en cuanto a considerar la multiplicidad de herencias gnoseológicas y culturales en el marco de la cultura en red global de manera transcultural y transepistémica, ya que deberíamos reconocer múltiples formas de conocimientos como de producciones posibles de lo que va constituyendo lo que denominamos nuestra realidad. De manera que podemos considerar desde esta perspectiva, el valor y la soberanía del compartir, así si nos situamos desde esta perspectiva, trascendemos la visión mercantil y por ende en este ámbito de nuestra inersubjetividad, la copia asume el sentido del compartir y la piratería no tiene sentido ya que esta última se sustenta en el acto de una apropiación individual y bajo la lógica de la mercancía en tanto producto acabado y desubjetivizado susceptible de ser puesto en transacción mercantil. En otros términos de lo que se trata no es sino de la recuperación de la soberanía, sea individual o colectiva, en la que en otro nivel de consciencia asumirá su individualidad como producto colectivo, múltiple y rizomático, ya que el ser se trasciende a si mismo en su proceso de ser. Es así que el aporte del Copyleft estriba en la posibilidad de la decisión soberana del autor respecto al uso y desarrollo de su obra u aporte, de la conciencia responsable que se proyecta más allá del autor.
Respecto a la legislación sobre un saber determinado y su impacto sociocultural, ésta deberá entregar posibilidades que sirvan de criterios generales para casos específicos, abriendo la responsabilidad al o los autores de una obra o descubrimiento determinado respecto a sus consecuencias, generando sociedades más maduras en sus criterios y por ende más evolucionadas soberanamente.